Sin timidez alguna, Diego D’Pablos y Carlos Melo, periodistas secuestrados por el Eln hace poco más de tres semanas en El Tarra, reflexionaron sobre sus cinco días en cautiverio y la misión del periodista en las zonas de conflicto.
La necesidad de hacer periodismo más relacionado con la comunidad, saber cómo acercarse a zonas de conflicto y repensar la preparación de los medios de comunicación para afrontar el posacuerdo, fueron algunas de sus conclusiones, durante el desarrollo de la Cátedra de Periodismo Eustorgio Colmenares.
“Jamás me había tropezado ni siquiera con un retén, y enfrentar esta situación, fue como una graduación”, dijo D’Pablos.
Aunque las circunstancias que vivieron fueron adversas, al internarse en una zona inhóspita y rodeada por jóvenes y hombres armados, no reniegan de la experiencia adquirida.
“Entrar a la zona sin haber hablado con el alcalde, u otra persona, fue un error”, comentó D’Pablos. “Esta fue una lección difícil, pero el compromiso y la pasión por el periodismo es algo que no dejaremos y no pensamos en abandonar estando secuestrados”.
Por su parte, Melo señaló que ya conocía la zona y estaba familiarizado con la salida ocasional de insurgentes, por experiencias previas en otros municipios, cuando la violencia era más frecuente.
“El susto empezó cuando pasó la primera noche, y ya habían verificado que éramos periodistas pero no pasó nada”, dijo.
Dicha verificación fue pronta y muy obvia pues, la primera noche de la retención ilegal lograron ver televisión junto a sus captores, y la noticia de su desaparición, más sus fotografías ya ocupaban los titulares.
Si bien ambos periodistas reconocieron que el conflicto actual no se compara con el de hace décadas, insistieron en que el periodismo local y nacional aún no está preparado para afrontar el posacuerdo.
“Nos falta meternos en las zonas, hablar con la gente y contar todas las realidades, para que no lleguemos a estos municipios solo cuando ocurre algo negativo”, expresaron, a la vez que se comprometieron a seguir mostrando todos los hechos y todas las voces de los actores de la guerra y la paz, en aras de la verdad.
La Opinión
