Por no cumplir con los requisitos legales para manejo y disposición de residuos sólidos y grasas y emplear agua potable, la Policía cerró 10 lavaderos de carros de Cúcuta.
El balance de las operaciones de la Policía Ambiental estableció que en su mayoría estos negocios no cumplían con la norma y por eso a muchos se les incluyó en un plan de mejoramiento que deberán cumplir si quieren volver a funcionar.
De los doce locales verificados, cuatro fueron cerrados definitivamente.
La acción fue liderada por personal del Grupo de Protección Ambiental y Ecológica de la Policía y funcionarios de Corponor, la Secretaría de Gobierno Municipal y Aguas Kpital, que verificaron que los lavaderos cumplieran con lo exigido para aprovechamiento de aguas subterráneas, vertimiento del agua contaminada y manejo de residuos.
En las inspecciones realizadas en los barrios Lleras, Guaimaral y Ospina Pérez se comprobó que un lavadero en este último sector de la ciudadela Juan Atalaya, no tenía la documentación necesaria para llevar a cabo la actividad comercial. Por ejemplo, no cumplía con el protocolo para la disposición de grasas y residuos sólidos.
También se encontró que el agua del pozo subterráneo que usaban expelía un olor fétido y presentaba un color verdoso.
Entre tanto, dos lavaderos del barrio Lleras deberán subsanar las irregularidades presentadas por falta de documentación necesaria para hacer uso del pozo subterráneo y por no cumplir el protocolo para el vertimiento de aguas residuales.
Dentro de los planes de control en el Área Metropolitana, al menos sesenta lavaderos han sido intervenidos por diferentes anomalías, entre ellas usar agua potable y no cumplir las normas ambientales sobre manejo de aguas residuales, el uso de trampas de grasa y sólidos y manejo de lodos.
La Opinión
