Cúcuta se caracteriza por conservar algunos sitios que, en su momento, fueron el emblema de una ciudad en desarrollo, en la que se invirtieron miles de millones de pesos para su crecimiento estructural, pero hoy solo son elefantes blancos, moribundos, en los que campea la indiferencia oficial.
En esta oportunidad, mostramos los cinco principales sitios que cayeron en el abandono total, se desmoronan por pedazos, y son símbolo de corrupción y desidia pese a ser, hasta hace pocos años, zonas estratégicas para el entretenimiento y la satisfacción de necesidades básicas de los cucuteños.
La Opinión