Los andenes y parques de Cúcuta ya no solo están invadidos de ventas callejeras, ahora la moda es convertirlos en restaurantes, sin importar que los vecinos de esos lugares deban movilizarse por la calle exponiéndose al peligro.
Los abusos son cometidos por particulares, quienes burlan la autoridad de frente y sin ninguna resistencia.
Los restaurantes pululan en las 10 comunas de la ciudad y los hay desde asaderos de carne y pollo, hasta ventas de mute, fritangas, hamburguesas, perros, caldos y arepas, todos ellos en condiciones antihigiénicas y de inseguridad, ya que los responsables trabajan sin tapabocas, guantes ni delantales; además, la misma persona que despacha alimentos manipula dinero.
Algo que preocupa a los vecinos de los negocios es que en esas ventas de comida se trabaja con pipetas de gas expuestas al fuego, atravesadas en los andenes por los que se movilizan niños y ancianos.
En el Canal Bogotá entre avenidas 9 y 10, en el barrio El Callejón, los vecinos están sorprendidos por el funcionamiento de un asadero de carne a la vara y un fogón donde se prepara mute en pleno andén. Allí, los peatones deben caminar por la calle porque también fueron instaladas mesas y sillas para los comensales.
Lo mismo ocurre en los alrededores de la universidad Francisco de Paula Santander, donde hasta el separador fue convertido en restaurante.
Y ni qué decir de lo que sucede en Prados Norte, donde el espacio público hace rato está ocupado por ventas de comidas y fritangas al aire libre, en calles y andenes.
Es una invasión que se cumple de día y que se desborda apenas cae la tarde y hasta altas horas de la noche.
Lo grave del caso es que, a diferencia de la invasión del espacio público en el centro de la ciudad por vendedores informales, en Prados Norte la protagonizan los comerciantes formales, quienes sacan sillas, mesas, asadores y hasta estufas a los andenes y calzadas y convierten la calle en un mercado persa que no deja espacio libre para nadie.
Habrá cierres
El secretario de Gobierno de Cúcuta, Oscar Gerardino, quien se desempeñaba en el mismo cargo cuando llovieron quejas el año pasado por la invasión que se presenta en Prados del Norte, dijo que a los comerciantes se les advirtió que no podían ocupar el espacio público.
Así las cosas, el funcionario anunció que se emprenderán las acciones legales para sancionar a los administradores de los negocios que hayan reincidido en la infracción. A los ciudadanos se les debe respetar la movilidad, dijo.
El año pasado una de las medidas adoptadas fue la instalación de conos para impedir el paqueo de carros y motos, pero a la fecha esa solución no dio resultado.
*La Opinión
