La Cancillería y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) están apoyando las iniciativas de negocio de los deportados de Venezuela que estén actualmente activas.
Según se informó en una reunión efectuada ayer en Villa del Rosario, no solo podrán participar de la convocatoria los deportados que tengan unidades de negocio, sino también aquellos microempresarios que generen empleo para los afectados por la crisis fronteriza.
Ayda Castaño, secretaria de Planeación municipal, dio a conocer que para ser beneficiarios del fortalecimiento los proyectos deben estar produciendo, ser legales y no ser actividades que favorezcan la invasión del espacio público, por ejemplo.
“Aunque no tengan el registro en la Cámara de Comercio, se recibirá inicialmente el Rut donde se evidencie su actividad económica”, dijo. “En el proceso, se les dará asesoría para que se formalicen y no importa que tengan sus talleres o fábricas en la casa, sino que estén vigentes”.
Josefina Ruiz, certificada por el Sena en panadería, aunque no fue deportada tiene una microempresa desde hace dos meses en la que creó un empleo para un deportado.
“Él lleva los encargos a los barrios, porque yo vendo cien bolsas de pan al día”, relató. “Pero necesito ayuda para ampliar la mano de obra y al menos que le faciliten una bicicleta al muchacho para que se le facilite el trabajo”.
Inicialmente, los interesados se pueden acercar a la alcaldía de Villa del Rosario, o a la oficina de atención al migrante, para obtener más información sobre cómo ser incluidos en la iniciativa.
*La Opinión