Dos meses después de comenzar las clases, los niños de San Jerónimo y Nueva Ilusión ya tocan guitarra, violín y flauta, gracias a la primera fase del proyecto de formación musical Musipaz.
El proyecto es coordinado por Corpoatalaya y con recursos del ministerio de Cultura pretende dar formación integral y artística a los niños más pobres de la ciudad.
“Queremos que el aprendizaje no sea solo musical, sino que a través de estos espacios se pueda ocupar el tiempo de los niños y formarlos también en valores”, dijo Andrés Montañez, coordinador del programa.
Los primeros meses estuvieron enfocados en teoría musical para los principiantes, explicó Andrea Buitrago, profesora.
Al terminar los cinco meses de formación, los pequeños músicos ofrecerán un recital, en cada sede.
Las clases en Nueva Ilusión son en “la escuelita”, un rancho con piso de tierra a donde todos los sábados llega la corporación y desempaca los instrumentos para iniciar la clase, puesto que no hay donde guardarlos.
En este desgastado escenario, donde también se dictan cursos y capacitaciones a la comunidad, los niños toman las clases en unos pupitres destartalados, que han sido desechados por otras escuelas.

A pesar de que el sitio de practican no es apto, porque se mezclan los sonidos de todos los instrumentos en cada lección, los vecinos de Nueva Ilusión están contentos de que los niños puedan ocupar el tiempo libre con la música, aseguró William Balaguera, presidente comunal.
“Lo más conveniente sería que la comunidad nos prestara otros dos lugares para separar las flautas y violines, de las guitarras”, dijo un profesor.
Niños que ya saben tocar, enseñan a otros, como método de retroalimentación.
“Yo toco guitarra desde hace 7 años”, dice Fabián Henao. “Lo que más me gusta es poder compartir conocimientos con los niños que no saben”.
Montañez hizo énfasis en la importancia de que todos los niños adquieran sus propios instrumentos para reforzar el aprendizaje en casa.
Agregó que ya se están adelantando reuniones con los padres de familia para que se vayan concientizando de la importancia de la música en los niños.
Valentina Restrepo | Practicante de periodismo en La Opinión
