El procurador regional de Norte de Santander, Juan Carlos Bautista, exhortó al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar a que inicie los procedimientos necesarios para que se reestablezcan los derechos de los niños que duermen a las afueras del Centro de Migraciones de Cúcuta, en el barrio Pescadero.
Según Bautista, el Icbf tiene que actuar frente a la situación, teniendo en cuenta los días cumplidos y las ofertas que ha hecho el gobierno nacional a las familias en materia de empleo, sostenimiento de los pequeños y educación.
De no cumplirse con las indicaciones, se daría a lugar a un proceso disciplinario por la inasistencia de unos 24 niños que, según las autoridades, duermen en la calle, hacen sus necesidades fisiológicas en el canal Bogotá y no estudian porque no todos los padres lo permiten.
Ayer se realizó una reunión con todos los entes comprometidos en la atención de estas 14 familias y se atendieron las quejas de los deportados, que exigen vivienda o un terreno, trabajo de tiempo completo -porque les ofrecen de medio tiempo- y transporte escolar para sus hijos.
Las familias dicen que no tienen para dónde más ir y por eso no saldrán de la calle, que hasta el momento permanece ocupada con mesas, cocinas, cambuches y utensilios domésticos.
Algunos de los deportados presentan sarna en las piernas y aseguran que tienen algunos quebrantos de salud, aunque al tiempo aseguran que ninguno aguanta hambre gracias a la solidaridad de la gente.
El Icbf informó que ha tenido contacto ininterrumpido con estas comunidades y que han repartido bienestarina y galletas para la alimentación de los niños, al tiempo que ha prestado atención psicosocial a las familias afectadas.
El pasado jueves, tras una reunión, el Icbf convocó a otra reunión que se cumplió ayer, y hoy se realizará otra en la alcaldía de Cúcuta, donde se tomarán decisiones finales.
*La Opinión
