La militarización de unas 30 trochas y el refuerzo del cerco que se tendió al contrabando en la frontera está obligando a los pimpineros a desistir de ese oficio ilegal.
Los resultados que arrojaban las operaciones hasta el miércoles obligaron a decenas de pimpineros a retirarse de los puestos en los que insistían en seguir vendiendo combustible de contrabando.
“Por los controles que se pusieron en marcha, se volvió difícil seguir pasando gasolina venezolana hacia Cúcuta y Villa del Rosario, sobre todo por las trochas que hoy están militarizadas y destruidas para el paso de automotores”, señaló Robinson Páez, un pimpinero con 22 años vendiendo en la zona de El Escobal.
Días atrás, el cerco fue el reto impuesto a sus hombres por el general Gustavo Moreno, comandante de la Policía Fiscal Aduanera (Polfa): “la meta es poner fin al contrabando en la frontera,”.
En la operación del miércoles se desmontaron 23 ventas ilegales de gasolina y se decomisaron 180 galones de combustible.
Se atacaron las zonas de El Escobal y la central de abastos de Cúcuta, las cuales habían quedado despejadas de pimpineros a finales del año pasado.
La operación se extendió también al anillo vial, en límites con los municipios de Los Patios y Villa del Rosario.
En estos sectores, ante la exigencia de los uniformados y funcionarios para que se acreditara la procedencia y la legal permanencia en el territorio nacional del combustible, ninguno de los pimpineros supo dar respuesta, por lo que se decomisó el combustible y los cambuches donde lo ven dían fueron destruidos.
La Polfa y las alcaldías insistieron ante los pimpineros para que desistan del oficio ilegal, al tiempo que invitaron a los consumidores de combustible a tanquear sus carros en las estaciones de servicio autorizadas, en las que hay suficiente combustible y, lo mejor, a precio subsidiado.
A esto último apunta el plan integral desplegado por las autoridades en la frontera, dirigido a proteger el sostenimiento de los diferentes renglones económicos regionales y locales.
Cero gasolina de contrabando
La Alcaldía de Cúcuta reveló días atrás que el Gobierno Nacional anunció un incremento del aporte aprobado para los pimpineros el año pasado, entre los que fueron censados por el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena). El aporte pasó de 4 millones de pesos a entre 10 y 12 por pimpinero, para que puedan montar su negocio y abandonen la ilegalidad.
Esto se notificará este mes a los pimpineros y se espera que oficializado no haya más ventas de combustible en las calles. Se estima que en el área metropolitana unas 5 mil familias están dedicadas a la venta de gasolina de origen delictivo.
La Asociación de Trabajadores de la Gasolina manifestó que la venta de combustible ha sido por décadas el sustento de estas familias, por lo que el Gobierno Nacional debe concretar cuanto antes, de manera real, la tan anunciada reconversión laboral .
Voceros de la organización aseguraron que no se les ha notificado lo que menciona la alcaldía del incremento del aporte del Gobierno nacional.
*La Opinión
