Imagine esto: está en la escuela, el profesor habla sobre la célula en Ciencias Naturales y usted, en lugar de prestar atención a la biología, se queda hipnotizado mirando el tablero pensando: “¿Por qué ‘célula’ se escribirá con C y no con S?”. Así era la infancia de Mónica Higuera Rueda en Zapatoca, Santander.
Creció en un hogar humilde de padres campesinos donde los libros eran un lujo inalcanzable, pero las planas de caligrafía que le ponía su mamá y los elogios de sus maestras le dejaron algo claro desde muy niña: su vida entera estaría dedicada a enseñar.
Hoy el país la conoce como la profe Mónica. Es licenciada en Lengua Castellana, tiene una maestría en TIC y logró una hazaña que muy pocos consiguen en internet: volver viral la buena ortografía.
Sin subirse a los bailes de moda ni caer en retos absurdos de redes sociales, esta colombiana conquista a más de 10 millones de seguidores enseñando a hablar y escribir bien, con una dosis infinita de humor, ironía y cero dramas.
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Ponerle “H” al dolor de cabeza
Esta tarde, la profe se sube a la Fiesta del Libro de Cúcuta (fliC) para presentar Un libro lleno de errores (Grupo Sin Fronteras), un título que suena a la peor pesadilla de cualquier perfeccionista. Pero lejos de regañar a sus lectores, Mónica busca reconciliarnos con el idioma.
“No le tengo miedo al error ni pánico a que me juzguen, porque en últimas uno sabe lo que sabe”, contó entre risas al recordar que a ella también se le ha escapado un dedazo en el teclado de su celular.
De hecho, confesó que el mayor dolor de cabeza al escribir su libro fue desarmar el famoso verbo haber.
¿Por qué nos cuesta tanto aceptar que se dice “había muchas personas” y no “habían”? Según la profe, es un simple cruce de cables.
“Por lógica tendemos a pluralizar el verbo, pero cuando haber indica existencia, ¡se queda siempre en singular!”, sostuvo.
¿Y cuál es el error cotidiano que más la hace sufrir o sonreír? Se sorprenderían. “Me pasa chateando por WhatsApp hasta con amigos, profesionales, periodistas o gerentes. Confunden la exclamación “¡ay!” con el verbo “hay” y le ponen una H inicial. ¡Es el desliz que menos espero de ellos!”, señaló.
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Aprendizaje con sabor a Cúcuta y acento “Pro Max”
Para Mónica, la clave no es memorizar reglas aburridas a la fuerza, sino aplicar el ABC: Aprendizaje Basado en la Curiosidad. En sus charlas le encanta contar historias curiosas, como por qué la palabra “hueso” lleva H pero “óseo” no, o por qué la palabra “rival” nació a la orilla de un río.
Su paso por la fliC 2026 la tiene sumamente entusiasmada, no solo por encontrarse con sus lectores cucuteños, sino por volverse a conectar con la calidez de esta tierra.
“¡Me encanta la palabra toche! La gente cree que se usa mucho en Bucaramanga, pero allá decimos más pingo; en cambio en Cúcuta sí es del diario vivir. Además, el acento cucuteño me fascina, es delicioso... ¡es como un santandereano en versión Pro Max!”, dijo entre risas al recordar a su tía y prima que viven en la Perla del Norte.
Si quiere reírse de sus propios tropiezos ortográficos, descubrir curiosidades del español que jamás le contaron en el colegio y pasar un rato inolvidable, no se quede por fuera de este encuentro.
La profe Mónica presentará Un libro lleno de errores hoy a las 5:00 p.m. en la Tarima fliC. Prepare sus preguntas, lleve sus dudas y vaya a descubrir que la ortografía, cuando se enseña con corazón, es cualquier cosa menos aburrida. ¡Entrada libre!
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