En una operación sin precedentes en Cúcuta, la Policía procedió con el sellamiento de 96 máquinas tragamonedas, por estar operando sin el permiso de las autoridades competentes.
La operación que condujo al cierre de este juego ilegal se llevó a cabo de manera conjunta con funcionarios de Coljuegos, quienes arribaron a la capital nortesantandereana atraídos por quejas interpuestas por ciudadanos.
La máquinas fueron retiradas de negocios que funcionaban en el barrio Comuneros, en la ciudadela Juan Atalaya, la zona céntrica y la terminal de transportes, donde verificaron los documentos de funcionamiento de varios establecimientos.
Los procedimientos de inspección realizados en los locales comerciales permitieron evidenciar que no tenían la documentación requerida para la puesta en servicio de las 96 máquinas tragamonedas, avaluadas en aproximadamente 450 millones de pesos, 46 de las cuales funcionaban en la terminal de transportes.
Las máquinas fueron selladas y dejadas a disposición de Coljuegos. Dentro de los 15 días hábiles siguientes a la notificación del procedimiento de retiro, sus tenedores o propietarios deberán presentar la documentación requerida para demostrar la legalidad de funcionamiento.
Según Juan B. Pérez, presidente de Coljuegos, por la operación ilegal de estas máquinas se dejan de recaudar $224 millones al año, por concepto de derecho de explotación que se hubiera podido destinar al sistema de salud colombiano.
La Opinión