Sus uñas casi siempre están llenas de pintura y aerosol, y no es para menos: Jeider Sánchez León, 'Showy', como firma, aprovecha cualquier tiempo y espacio para dibujar en cuanto muro haya.
Su huella artística está en decenas de paredes de Los Patios, San Fernando del Rodeo, Belisario, San Luis, y El Llano, en donde ha invertido, tiempo, corazón, y muchos pesos de su bolsillo.
En medio de risas, recuerda que hace seis años, cuando empezó en el mundo del grafiti su oficio no era muy bien visto por vecinos y conocidos.
Ahora, estas mismas personas les ofrecen sus paredes para que haga lo que mejor saber hacer: dibujar.
Asegura que los espacios se los ha ido ganando a pulso, demostrándole a la gente que el grafiti va más allá del vandalismo, y es una forma creativa de expresarse y mostrar lo mejor de nuestro entorno.
Aunque le apasiona dibujar la fauna colombiana, sus dibujos siempre llevan un mensaje implícito: la paz y la sana convivencia.
“Hace un par de años empezamos con el colectivo la 5ta con 5ta ha realizar talleres de grafiti para niños y jóvenes en barriadas y municipios y empezamos a combinar el arte con resolución de conflictos, convivencia y paz, y nos funcionó”, explica.
Entre trazos y aerosoles le apostaron al arte como medio de cambio. Su mensaje y sus obras llegaron hasta El Tarra, Ocaña, Sardinata, Chitagá, Salazar, Gramalote y Villa del Rosario.
Pese a que es reconocido en el ámbito local por sus habilidades artísticas, pocos saben que el grafitero está a punto de terminar su tecnología agropecuaria.
Con esto les demuestra a pupilos en las barriadas que paralelo a estas habilidades el estudio es vital.
A principios de abril, el ocañero será la cuota colombiana en el Street Of Styles, encuentro internacional de grafiti en Curitiba (Brasil), y planea mostrar la mejor cara del departamento con su talento e imaginación.
“He ido a festivales en Caracas, Maracay, Cartagena, Bogotá y Bucaramanga, y en estos lugares la imagen que tienen de Cúcuta es muy mala. Pretende cambiar esto mostrando el talento de nuestra región”, explicó emocionado.
Showy fue convocado hace un par de días al encuentro, y aunque la invitación cubre los gastos de materiales y estadía, está buscando patrocinio de empresas privadas y particulares para costear los gastos de transporte, los cuales cotizó en un millón 800 mil pesos.
“Hacer grafiti además de tiempo requiere dinero. En un trabajo sencillo puedo gastar una hora y hasta 250 mil pesos en pinturas, uno más complejo requiere hasta días de intervención y el triple de inversión”, explicó el grafitero.
El artista saca de su propio bolsillo para pintar los grafitis en los barrios. “Vivo reuniendo los rezagos de pintura para tener con qué seguir practicando”.
En medio de risas recuerda que sus primeros trazos los hizo comprando aerosoles con lo que le sobraba de las ganancias de la venta de minutos de telefonía celular que tenía en su casa.
*La Opinión
