Alrededor de la entrada principal de la Universidad Francisco de Paula Santander (Ufps), en la avenida Los Faroles con calle 12 Este, la invasión del espacio público y la informalidad son el pan de cada día.
A pesar de haber dos parqueaderos gratuitos de motocicletas a menos de 100 metros, a los estudiantes poco les importa la seguridad de su vehículo: todos los días se estacionan mal en las calles, reduciendo el paso del tránsito vehicular.
A pesar de que esta mala conducta estuvo controlada el año pasado por la Policía de Tránsito, por la falta de controles otra vez se volvió a llenar de motocicletas.
Los vendedores ambulantes se adueñan de andenes y separadores con la venta informal de comidas y bebidas, ocasionando que vecinos y estudiantes caminen por las calzadas.
También en algunos establecimientos se venden bebidas alcohólicas, aunque el secretario de gobierno, Oscar Gerardino, informara que está prohibido el expendio y consumo de licor a menos de 200 metros del entorno universitario y otras sedes educativas.
La Opinión