Desde el fin de semana, los 600 habitantes de Guaramito, corregimiento de Cúcuta, se sienten más tranquilos y seguros con la llegada del Ejército.
Era algo que habían exigido a la Alcaldía para que se controlara la presencia de dos bandas criminales que se enfrentaron a tiros durante dos semanas en las calles.
Con el arribo de las tropas también se normalizaron las clases para más de 200 niños cuyos papás habían decido no enviarlos más a las dos sedes escolares del colegio Jaime Cárdenas Moncada, por el temor de que quedaran en medio de alguna balacera.
El último enfrentamiento que sostuvieron las dos bandas criminales en el corregimiento se produjo el martes pasado, justo en medio de las dos escuelas y a pleno mediodía.
“La gente ha vuelto a sus quehaceres cotidianos, eso es lo mejor que nos trajo la llegada del ejército”, dijeron habitantes vía telefónica a La Opinión.
El secretario de Gobierno del muncipio, Oscar Gerardino, señaló que también patrulla sectores del corregimiento La Policía, con lo cual se espera recuperar el control de esa zona.
Guaramito limita con las poblaciones de Colón y La Fría (Venezuela), lo que lo hace apetecido por las bandas criminales para el ingreso de contrabando de combustibles.
La Opinión