Pese a que más de mil damnificados de la temporada de lluvias 2010-2011 fueron reubicados y recibieron vivienda propia, sus antiguos predios fueron nuevamente invadidos poniendo a unas nuevas familias en riesgo.
Antes de recibir las viviendas, los afectados debían entregar sus antiguos predios para que el municipio realizará la posterior demolición.
Estos terrenos debían ser convertidos en zonas verdes y áreas de protección, sin embargo, nada de esto sucedió. En Tucunaré, el 5 de Mayo, El Paraíso, La Florida y La Nueva Esperanza, invadieron otra vez los predios evacuados, los compraron a terceros, o simplemente fueron cedidos por sus antiguos dueños a familiares y conocidos.
Los nuevos residentes deberán dejar los lotes y no tienen derecho a reubicación alguna, aseguró Felix Muñoz, coordinador de la oficina de Gestión del Riesgo Municipal.
La Opinión