En sus primeras participaciones en televisión, Camila Zárate confiesa que se aburría mucho en los espacios que habían entre escena y escena, donde en ocasiones debía esperar horas para volver al set.
Esto no ocurrió en ‘Las Vegas’, la serie del canal RCN, con la que se reencontró en el campo de la actuación tras varios años alejada de este mundo y dedicada a la elaboración de artesanías en México.
En medio de una carrera actoral en ascenso, empacó maletas y se radicó en México, hasta que la oportunidad de volver a la televisión apareció y decidió tomarla.
¿Qué tal ha sentido la recepción de su personaje en ‘Las Vega’s’ entre los televidentes?
Siento que era absolutamente necesario una historia ligera y divertida que alegrara los corazones de la gente. Está bien que luego de tanto narcotráfico, la gente necesitaba de una producción que los llevara a dormir felices y ‘Las Vega’s’ cumple con esa tarea.
¿Cómo llega Antonia a la vida de Camila?
En los últimos años he estado en México viviendo de los talleres de la artesanía que hago, que se llama ‘Ojo de Dios’ y me llamó mi manager y me contó de esta producción y decidí presentar el casting pese a que hace mucho no actuaba.
¿Tres años sin actuar?
Sí, el tiempo se pasa volando y uno no se da cuenta. Luego de ‘Dulce Amor’ decidí viajar a México y con el tiempo me di cuenta que hay momentos en la vida que es bueno desconectarse y más en un medio tan pesado como la televisión.
Rumbo a México
¿Cómo fue alejarse de la actuación?
Yo renuncié a todo y me fui a México con muy poco dinero y allá aprendí a tejer y monté una tela en la calle y por un año vendí mis artesanías, lo que me permitió entender muchas cosas de mi vida y el mundo, para dejarse de creer las etiquetas que la sociedad te pone. He encontrado mi camino de sanación.
¿Cómo llegó a ese arte?
Estaba en la playa y allí apareció un niño que me enseñó a tejer y pensé que de eso podía vivir, porque son muy lindos, junto al carisma colombiano y ese rebusque que uno lleva en la sangre.
¿Qué viene para Camila Zárate?
Estoy muy abierta a las cosas sin tanto plan. En México tengo un espacio que puedo ocupar cuando yo quiera, pero en Colombia están pasando cosas interesantes y estoy esperando qué ocurre.
Estoy en un momento en la vida en que cualquier cosa es ganancia y cualquier cosa que salga me hará feliz.
