Mientras cientos de cucuteños se reunían a lo largo de la avenida Los Libertadores, a la espera del inicio de las actividades de las ferias locales, en la esquina de la calle 7 se perpetró un nuevo crimen. Los leves estruendos que se escucharon no eran fuegos artificiales, sino los disparos de un ataque armado.
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La víctima sería un joven que, al parecer, trabajaba en los alrededores de un reconocido restaurante. Hasta allí llegó otro muchacho, quien no dudó en accionar un arma de fuego, pese al notorio despliegue policial que había en el sector.
El hecho ocurrió minutos antes de las 4:25 de la tarde de ayer, 30 de julio. El pistolero, vestido con una camiseta negra con la leyenda Diesel, se acercó a su objetivo, quien permanecía en la entrada del restaurante con un chaleco reflectivo naranja sobre su ropa oscura.
El atacante, de apariencia muy joven e incluso presuntamente menor de edad, disparó en varias oportunidades antes de huir por la calle 7. El sonido de las detonaciones y los gritos de los numerosos testigos alertaron a una patrulla cercana, cuyos uniformados iniciaron de inmediato la persecución.