Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Judicial
Con camionetas de lujo y una mansión, Villa del Rosario era la guarida de un temido capo ecuatoriano
Galo Javier Suárez Román era considerado un objetivo de alto valor para la justicia ecuatoriana.
Authored by
Image
La opinión
La Opinión
Viernes, 3 de Julio de 2026

Durante más de cuatro años, uno de los hombres más buscados de Ecuador vivió oculto en una lujosa mansión de Villa del Rosario. La captura de Galo Javier Suárez Román, alias Gato Negro, presunto segundo al mando de Los Tiguerones, destapó la falsa identidad con la que logró pasar inadvertido en Colombia mientras construía una vida de lujos.


Siga leyendo: En la esquina que frecuentaba, Alex encontró la muerte en el barrio Santa Ana de Cúcuta


En Norte de Santander y otros departamentos del país, desde 2022 comenzó a hacer vida Jhonatan Miguel Rueda Sánchez, un hombre del que no existía registro alguno, pero que, de un momento a otro, empezó a comprar propiedades, vehículos e incluso obtuvo permisos para el porte de armas.

Esa repentina aparición no correspondía al regreso de un colombiano, sino a un extranjero que utilizaba una identidad falsa para ocultar su verdadera identidad, una fachada que finalmente fue desenmascarada por las autoridades.

En realidad, se trataba de Suárez Román, quien pertenecería a una de las bandas más temidas de Ecuador.

Suárez y su familia, utilizando identidades falsas, lograron esconderse durante más de cuatro años en el área metropolitana de Cúcuta, estableciéndose en una exclusiva zona residencial. Contrario a lo que se esperaría de un fugitivo internacional, buscado por delitos relacionados con homicidio y microtráfico, Gato Negro llevaba una vida de lujos en una mansión avaluada en aproximadamente 6.000 millones de pesos, ubicada en el conjunto residencial Tennis Park, sobre la vía que conecta el intercambiador Rumichaca, en Villa del Rosario, con el Anillo Vial Oriental.


Además: Misterio rodea el asesinato de un presunto menor de edad en el barrio Santo Domingo de Cúcuta


Esta era su guarida, para nada discreta. Además de la lujosa vivienda, poseía varios vehículos de alta gama, entre ellos tres camionetas Toyota (TXL, 4Runner y FJ), un Mercedes-Benz y una motocicleta Honda XRE 300, bienes cuyo valor total rondaría los 3.000 millones de pesos.

Asimismo, las autoridades establecieron que tenía a su disposición más de diez escoltas, encargados no solo de su seguridad, sino también de realizar diligencias y minimizar sus apariciones en público.

Bajo la identidad de Jhonatan Rueda, el hombre logró permanecer oculto durante más de cuatro años, viajando por el país sin despertar sospechas. Incluso consiguió autorización para portar armas y un carné de escolta vinculado a una empresa de vigilancia de Bogotá.

Sin embargo, su captura no ocurrió en Norte de Santander. Los investigadores le siguieron el rastro hasta Barranquilla, en una pista que podría evidenciar posibles vínculos de Los Tiguerones con economías criminales en la Costa Caribe colombiana.


También: Madre venezolana falleció frente a su hijo tras accidente de tránsito en la vía Cúcuta - Pamplona


Trabajo internacional

Su detención, ocurrida en los últimos días en la capital del Atlántico, se produjo en el norte de Barranquilla, mientras conducía un vehículo. El operativo fue realizado por la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín), en coordinación con la agencia estadounidense U.S. Marshals Service y la Policía Metropolitana de Barranquilla.

Durante el procedimiento, las autoridades le encontraron varias tarjetas de crédito, dinero en efectivo, dos teléfonos celulares, una pistola con dos cargadores y munición.

Suárez Román era considerado un objetivo de alto valor para la justicia ecuatoriana. Además de su vinculación con Los Tiguerones, también es señalado de tener participación en un homicidio ocurrido en Guayaquil en 2017.

Por estos hechos pesaba sobre él una notificación roja de Interpol, mecanismo que permitió su captura mientras se adelantan los trámites para su extradición. El procesado quedó a disposición de la Dirección de Asuntos Internacionales de la Fiscalía, entidad encargada de coordinar el procedimiento judicial para entregarlo a las autoridades ecuatorianas.

Entretanto, las autoridades de la región Caribe también iniciarán sus propias investigaciones para establecer si los constantes viajes de Gato Negro a Barranquilla tenían como propósito fortalecer alianzas con organizaciones criminales de esa zona del país, especialmente relacionadas con el narcotráfico, actividad que, según las pesquisas, ya desempeñaba en Ecuador.


Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion . 

Temas del Día