Solo cenizas quedaron de lo que alguna vez fue la humilde vivienda de tablas que Ana Gil construyó con gran esfuerzo en un terreno del barrio 20 de Julio, en la subida que conduce del intercambiador vial al centro de Villa del Rosario.
El viernes pasado, a las 10:00 de la mañana, un incendio acabó con todo. Ana y su hija de 3 años, quienes no estaban en el lugar, se quedaron hasta sin ropa. Apenas habían pasado seis meses desde que se habían mudado a la vivienda.
Gil estaba en casa de unos vecinos cuando le avisaron que su propiedad estaba en llamas. Lamentablemente, el fuego se extendió rápidamente, por lo que no pudo hacer nada para evitar que las llamas consumieran lo que un día fue su techo. Solo alcanzó a grabar con su celular cómo se destruía su hogar.
“Era humilde mi casita, pero vivía feliz”, expresó, muy acongojada, la mujer al diario La Opinión. Ahora le ha tocado “dormir en la calle” al salir de su trabajo, mientras su pequeña permanece con el padre.
“Por no tener dinero para arrendar una pieza, me vi obligada a quedarme en la calle. Perdí mi ropa y así nadie me da trabajo, porque estoy mal vestida”, recalcó Gil.
La desesperada madre aseguró que el incendio habría sido provocado por un habitante de calle con quien había tenido inconvenientes porque, según contó, le robaba sus pertenencias y la amenazaba. El hombre se refugiaba en una vivienda adyacente a la suya, que está parcialmente derrumbada.
La vivienda de Ana Gil quedó reducida a cenizas en el barrio 20 de Julio, en Villa del Rosario. / Foto: Leonardo Favio Oliveros- La Opinión
“Siempre me quitaba mis cositas, me robaba y me amenazaba. Ese era mi miedo”, afirmó la víctima.
Gil señaló que el hombre es conocido como Ozuna y que la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc) lo identificó como Alexander José García.
El sujeto, quien se dedica al reciclaje, fue interrogado por los uniformados luego de que la mujer alertara sobre lo ocurrido. Sin embargo, según la información conocida, quedó en libertad al no contar con pruebas que permitieran establecer su responsabilidad en el incendio.
“Quisiera que el alcalde (Camilo Suárez) me tendiera una mano amiga, no con lástima ni nada de eso, sino como a un ser humano que lo perdió todo. Que al menos me apoyara con material para construir una piecita de bloque para mi hija”, manifestó.
Ana recalcó que es madre soltera y que el padre de su pequeña debe desplazarse a trabajar a otro lugar, lejos de la ciudad. Por eso, necesita con urgencia un techo donde pueda refugiarse temporalmente con su hija. Además, aseguró que ya no sabe qué más hacer para salir de esta situación, que la tiene muy afectada.