Su belleza, su figura llamativa y los tatuajes que recorrían sus brazos, manos y piernas hacían que Nathalia Alarcón, conocida como Mona, no pasara inadvertida. En las redes sociales atrapaba miradas y sumaba ‘likes’, pero su vida terminó de manera violenta, bajo las balas de sicarios que la asesinaron a los 22 años y dejaron a sus dos pequeños hijos sin mamá.
Su alegría y personalidad divertida eran parte de su sello, así como el amor incondicional por sus hijos: un niño de 1 año y una niña de pocos meses de nacida. Le gustaba el área de la salud, por lo que se estaba formando como auxiliar de enfermería en el instituto Sin Fronteras. Quería darles lo mejor a sus pequeños.
Ahora, sin embargo, su familia llora su partida, luego de que las balas de los violentos acabaran con su vida. Eran aproximadamente las 3:00 de la tarde del pasado domingo cuando el barrio El Salado fue escenario de su asesinato.
La joven fue encontrada sobre la avenida Panamericana, a unos 15 metros del puente peatonal ubicado a la altura de la Institución Educativa Eustorgio Colmenares Baptista.
Los vecinos de la zona se alarmaron al verla tendida boca arriba y ensangrentada. “Se está muriendo, ¿cierto?”, preguntó uno de ellos al notar que agonizaba. Otros comentaban que le habían disparado en el pecho.
De inmediato, alertaron a la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc). Sin embargo, cuando los uniformados llegaron al lugar, nada pudieron hacer, pues la joven ya no tenía signos vitales.
Alarcón también era hincha del Cúcuta Deportivo y se reunía con otros seguidores motilones para acompañar al equipo. Curiosamente, un poco más de un año atrás había publicado un video en el que rendía homenaje a varios hinchas fallecidos.
“Y poco a poco se han ido encontrando en el cielo. Pronto estaremos todos”, decía el texto que acompañaba la publicación, en la que aparecían fotografías de Marihuano, Ratón, Molina y Juanchito, a cuyos homenajes fúnebres ella había asistido.
En las últimas horas, un amigo respondió a esa publicación con una frase que hoy cobra un significado doloroso: “Y les sigues tú, Mona”.
Cabe recordar que Jean Carlos Torres Corzo, conocido como Ratón, fue asesinado cuatro meses después del homicidio de su mejor amigo, Cristian Stiven Tamayo Contreras, apodado Marihuano. Estos crímenes ocurrieron en mayo y septiembre de 2025, respectivamente.
¿La venían siguiendo?
La víctima habría sido obligada a descender de la motocicleta en la que se movilizaba antes de ser asesinada. / Foto: Cortesía
Este medio conoció que, según las primeras indagaciones, Mona se movilizaba como parrillera en una motocicleta que transitaba por el carril que comunica el Complejo Carcelario y Penitenciario Metropolitano de Cúcuta con la redoma de Berlinas.
Presuntamente, la víctima fue interceptada por dos sujetos que se movilizaban en otra moto y la obligaron a bajarse. Luego, uno de ellos le disparó en al menos tres oportunidades. Después, ambos emprendieron la huida y sobre quien iba con ella se desconoce su paradero.
Por las circunstancias en las que ocurrió el homicidio, una de las hipótesis apunta a que Mona habría sido seguida por sus victimarios. También trascendió que, al parecer, regresaba de una visita en la cárcel.
“Tenía a su marido preso en La Modelo, fue a visitarlo. Él tiene y debe muchos problemas a gente muy mala. Como no lo pueden tocar encerrado allá metido, les quedó fácil atentar contra su pareja sentimental”, afirmó una fuente.
En el pasado, Nathalia Alarcón también apareció en algunos medios digitales, aunque por una razón diferente. El 30 de diciembre de 2019 se informó sobre su desaparición. En ese momento tenía 14 años y sus familiares la buscaban desesperadamente, pues desde el día 26 de ese mes desconocían su paradero.
Entretanto, unidades de la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) de la Mecuc realizaron las inspecciones técnicas al cadáver y a la escena del crimen. Las autoridades avanzan en las investigaciones para establecer los móviles del homicidio e identificar a los responsables, con el fin de capturarlos. Por ahora, no descartan ninguna hipótesis.