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Ocaña
Tala de bosques pone en riesgo las fuentes hídricas entre Ocaña y el sur del Cesar
Proponen adquisición de zonas estratégicas y declarar reservas forestales.
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Javier Sarabia Ascanio
Javier Sarabia
Viernes, 17 de Julio de 2026

Campesinos de la provincia de Ocaña y del sur del Cesar expresaron su preocupación por los daños ecológicos ocasionados por la tala de bosques en la zona de frontera.

Denunciaron que la deforestación en lo alto de la cordillera está afectando las fuentes hídricas que abastecen a municipios como Ocaña, Río de Oro y González, estos dos últimos ubicados en el departamento del Cesar.

Las autoridades ambientales de ambos territorios participaron en reuniones para definir correctivos y propusieron la adquisición de predios con el fin de establecer reservas forestales y promover la protección conjunta de estos ecosistemas.


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Además de las administraciones municipales, las corporaciones autónomas regionales, la Procuraduría Provincial, las personerías, líderes comunales y representantes de las comunidades analizaron la problemática generada por la deforestación y la tala indiscriminada en un área de reserva ambiental que abastece y beneficia a los tres entes territoriales.
 

La tala indiscriminada de bosques preocupa a las autoridades ambientales de la provincia de Ocaña y sur del Cesar.
Compromiso de todos

En el encuentro se establecieron compromisos para conformar una mesa técnica permanente que permitirá hacer seguimiento a la situación, coordinar acciones entre las entidades competentes y elaborar un documento conjunto que será presentado al Ministerio de Ambiente, con el propósito de gestionar soluciones estructurales para la protección de las fuentes hídricas, la conservación de los ecosistemas y el bienestar de las comunidades asentadas en esta zona de influencia.

El director territorial de Corponor en Ocaña, Edwin Torrado Torrado, puso a disposición material vegetal para emprender campañas conjuntas de reforestación en las partes altas de la zona montañosa y ejecutar acciones que permitan frenar estas prácticas en las áreas de reserva.

La preocupación por el avance de la deforestación llevó a las diferentes entidades a definir políticas orientadas a contener el daño ecológico, cuya incidencia ya se refleja en los planes de contingencia y en los severos racionamientos de agua que enfrentan algunos sectores durante las temporadas de sequía.

“Se ponen en riesgo algunos nacimientos de agua que abastecen tanto a las comunidades como a los sistemas productivos agropecuarios de la región”, afirmó el alcalde de Ocaña, Emiro Cañizares Plata.

El mandatario explicó que la alerta surgió luego de conocer varias denuncias de la comunidad, según las cuales la tala de bosques estaría relacionada, al parecer, con algunos procesos de parcelación que no contarían con los procedimientos legales.


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“Se puso en marcha una ruta que nos permita actuar rápidamente como municipios, en lo que nos corresponde, pero también con el Ministerio Público, porque está en riesgo el consumo humano, el cuidado de los cultivos y de los animales. Son veredas compartidas entre los tres municipios, con cifras preocupantes en la disminución de los caudales”, señaló la alcaldesa de González, Catherine Mora Rosado.
 

La tala indiscriminada de bosques preocupa a las autoridades ambientales de la provincia de Ocaña y sur del Cesar.
 
Conciencia ecológica

Las denuncias se convierten en un llamado de alerta para las autoridades, pues el recurso hídrico comienza a escasear en veredas como Carpintero, San Antonio y Llano de los Loros, en el corregimiento de Otaré.

Río de Oro ya inició un riguroso racionamiento de agua y se esperan multas y sanciones contra los infractores.

Las afectaciones son bastante grandes y tenemos que actuar de manera inmediata”, señaló la coordinadora ambiental de ese municipio, Daniela Pineda.

La tala de árboles sin las respectivas licencias ambientales repercute directamente en el abastecimiento de los acueductos veredales y del casco urbano.

“Estamos dispuestos a garantizar la protección de nuestros recursos naturales y a que los propietarios de los predios cumplan con la ley. Trabajamos de manera articulada para adoptar medidas preventivas con la Inspección de Policía. Están acabando con toda esa riqueza agroforestal. Implementamos estrategias porque el recurso hídrico es vital para el ser humano y la sociedad. Queremos abrir un diálogo con todos los habitantes de esta zona para que entiendan la importancia del agua para la vida”, reiteró la funcionaria.

La temporada seca exige la puesta en marcha de acciones conjuntas para conservar estas áreas de reserva, ya que muchos habitantes del casco urbano afrontan racionamientos de hasta cuatro días como consecuencia del deterioro de las fuentes hídricas y de prácticas que ponen en riesgo el equilibrio ambiental.

En la provincia de Ocaña, el alcalde Emiro Cañizares indicó que el fenómeno de El Niño está impactando ya a cultivadores de pan coger ante el secamiento de las fuentes hídricas que se utilizan para riego.


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Los labriegos han reducido la siembra en un 30 % en todo el territorio por la carencia de agua para regar las plantaciones, y es supremamente preocupante en materia de seguridad alimentaria”, reiteró el mandatario local.

La tala indiscriminada de bosques preocupa a las autoridades ambientales de la provincia de Ocaña y sur del Cesar.

 

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