Compromiso de todos
En el encuentro se establecieron compromisos para conformar una mesa técnica permanente que permitirá hacer seguimiento a la situación, coordinar acciones entre las entidades competentes y elaborar un documento conjunto que será presentado al Ministerio de Ambiente, con el propósito de gestionar soluciones estructurales para la protección de las fuentes hídricas, la conservación de los ecosistemas y el bienestar de las comunidades asentadas en esta zona de influencia.
El director territorial de Corponor en Ocaña, Edwin Torrado Torrado, puso a disposición material vegetal para emprender campañas conjuntas de reforestación en las partes altas de la zona montañosa y ejecutar acciones que permitan frenar estas prácticas en las áreas de reserva.
La preocupación por el avance de la deforestación llevó a las diferentes entidades a definir políticas orientadas a contener el daño ecológico, cuya incidencia ya se refleja en los planes de contingencia y en los severos racionamientos de agua que enfrentan algunos sectores durante las temporadas de sequía.
“Se ponen en riesgo algunos nacimientos de agua que abastecen tanto a las comunidades como a los sistemas productivos agropecuarios de la región”, afirmó el alcalde de Ocaña, Emiro Cañizares Plata.
El mandatario explicó que la alerta surgió luego de conocer varias denuncias de la comunidad, según las cuales la tala de bosques estaría relacionada, al parecer, con algunos procesos de parcelación que no contarían con los procedimientos legales.
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“Se puso en marcha una ruta que nos permita actuar rápidamente como municipios, en lo que nos corresponde, pero también con el Ministerio Público, porque está en riesgo el consumo humano, el cuidado de los cultivos y de los animales. Son veredas compartidas entre los tres municipios, con cifras preocupantes en la disminución de los caudales”, señaló la alcaldesa de González, Catherine Mora Rosado.