Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Región
Las “ensaladillas” de Durania, tradición nortesantandereana
Conozca más sobre esta pintoresca tradición de este bello municipio.
Authored by
Image
La opinión
La Opinión
Viernes, 29 de Diciembre de 2017

Cuando un año se va la alborada más estruendosa se hace en Durania,  municipio ubicado a escasos cuarenta  kilómetros de Cúcuta donde esta coyuntura de tiempo se ha convertido en un carnaval, que con el paso de los años, destella como tradición.

 Dicen que fue en la década del sesenta cuando un hombre  fiestero de origen venezolano de nombre Fermín Sandoval organizó en el barrio “San Mario” las comparsas que deberían  despedir  y  saludar  al nuevo año entre alegorías que  no son más que frases sueltas que buscan rima al final para dar la sensación de ser una composición que guarda una asimetría y coherencia  entre el  texto y  ritmo y que  no  son más  que letanías en las que se narran las  vivencias, y anécdotas de los  habitantes de  ese pueblo durante el año que se marcha, conocidas  allí  como “ensaladillas”.  

Para ese tiempo Durania era igual de grande y la vida más citadina entre el zapatero, el sepulturero, el comerciante, el bodeguero, el panadero, el policía, el cura, el profesor  y  el alcalde. 

A  cada uno, don Fermín hacía inventario de acciones y así fueran de su vida privada, en esas “ensaladillas” todo se convertía en mofa pública de  las  que nadie escapaba:

“Don  Carlos Miranda

que es  un hombre  muy serio

le recordamos que  los  muertos 

están esperando  

el agua en el cementerio”.

Allí se cuentan las frustraciones, lo que se prometió y no se cumplió, el que  engañó, el que  desilusionó, al que le fueron infiel, al extremo de que algunos matrimonios se perdieron. A través de esas narraciones se descubren cosas y la costumbre se convierte en tradición, al punto de que esa es una  cita anual a la que nadie  falta en la localidad.

Una  fiesta

Horas antes desfilan las  comparsas, pasan los músicos, los disfraces integrándose con  las  gentes.

En el escenario reaparece la figura  de la  “cucamba” que vuelve a las calles de Durania mientras  que en un desvencijado camión se pasea al muñeco que representa a una personalidad del pueblo del que dicen las  gentes: “merece ser quemado”.

En su nombre, la multitud se divierte y brinda. En una ocasión, el muñeco que sirvió para despedir los 365 días del año fue el que representaba a un concejal al que llaman “Tin Ton”, para quien su verso de despedida decía lo siguiente:

“Amigos de mi Durania

Ya  con esta me  despido

Mañana a  esta  hora

Estaré toditito destruido

A perrazaso le  encargo a  Yuli 

A quien quiero de corazón

Aquí me  despido de  todos

Su concejal  Tin Ton.

A Tin Ton, cuyo trabajo es instalar antenas lo quemaron  con antena  y perro.

Así como ocurrió con él, el pueblo se alista para otra  actividad de esta naturaleza, en donde en honor del monigote que será convertido en humeantes cenizas, las “ensaladillas” irán brotando mientras las habitantes del municipio y los visitantes se gozan la fiesta para despedir un año más.

La  pólvora

Y la noche del primer día de 2018, como ha venido ocurriendo,  también se iluminará con el relampaguear de la pólvora.

Ese retumbar que se escuchará desde el barrio San Marino hasta la Palma, anunciará que ha empezado a irse para siempre el año viejo, en el preámbulo de una fiesta que se prolongará por horas. Mientras la recamara serpentea entre la hierba, los  asistentes, como siempre se hace,  se arremolinarán a la espera del estruendo mayor que llevará el mensaje de que el muñeco se ha desperdigado en mil pedazos.

Ese es el momento cumbre. Es la sepultura de un año y el nacimiento de otro, la multitud  se abraza  y  se  reconoce  en un acto de fe que los compromete a estar allí el próximo año; la atmosfera embulle a las  gentes en ese festín. 

Entonces se quiere saber quién fue el protagonista de una “ensaladilla”, reconocerlo y  al final serpentear con lo que queda  del inmolado. 

Así  es  Durania, en medio de una fiesta ya cincuentenaria, convertida en tradición por un  pueblo que cada primero de enero despide los doce meses que ya pasaron, entre “ensaladillas” con la sentencia  de:

“Sera  el año entrante

cuando nos  volvamos a  ver 

para  escuchar  las  ensaladillas

en Durania, Norte de Santander”.

La tradición

Sobre este particular, en el sitio web de la Alcaldía de Durania se hace la siguiente explicación:

Las famosas “ensaladillas”, no son más que coplas o versos donde se relatan los principales acontecimientos sucedidos en la población durante el año que termina, así también relatan algunos hechos protagonizados por algunos de los habitantes de la población de un forma que a todos hacen reír. Estas ensaladillas son revisadas por el alcalde y el inspector de Policía a fin de retirar las que pueden ofender la honra de la persona o personas mencionadas en la misma.

Así mismo, el alcalde municipal del momento tiene por tradición la potestad de elegir qué persona de la población será el año viejo, del cual se hará una réplica en un muñeco hecho con ropas viejas y relleno de tamo y pólvora para ser quemado el primero de enero a las 6:00 de la tarde.

Para la lectura de las ensaladillas se organiza un desfile con el año viejo y comparsa de disfraces, este tradicionalmente comienza entre la 1:00 a 2:00 de la tarde y recorre toda la población, cada ciertas calles son leídas la totalidad de las ensaladillas en un esquina para que toda la población y visitantes las escuche, este desfile culmina en la cancha de fútbol Córdova, donde previamente en el centro se ha clavado una gran estaca de madera para izar el año viejo, en este punto se leen por última vez las ensaladillas ya promediando las 6:00 de la tarde.

Del muñeco de año viejo se desprende una larga mecha de pólvora, la cual tiene atadas aproximadamente 200 petardos pirotécnicos los cuales estallan en la medida que la mecha se quema, al final el año viejo explota en mil pedazos y por tradición quienes asisten se vuelven a dar el abrazo de año nuevo e inmediatamente inicia la quema de juegos pirotécnicos la cual demora aproximadamente entre 15 y 20 minutos.

Temas del Día