Un matadero, un hospital de segundo nivel, y un relleno sanitario, serían las nuevas apuestas que el pueblo en reconstrucción podría tener en el mediano plazo.
Según el diputado Jaime Castilla, las condiciones que tendrá el nuevo Gramalote permiten que estas ideas sean realidad.
Para Castilla, “la población tiene todas las condiciones para que se establezcan alternativas de empleo, que se sumen a las que ya existen para los gramaloteros”.
En el caso del hospital, también solicitado por la alcaldesa Sonia Rodríguez, el objetivo es evitar que los pacientes que requieren atención de urgencia deban desplazarse hasta Cúcuta para recibir el servicio.
Además, se beneficiarían los municipios de Villacaro, Salazar de las Palmas, Cucutilla y Arboledas que tendrían atención garantizada.
Con el matadero y el relleno sanitario, se generaría empleo que además garantiza el retorno de los damnificados al nuevo Gramalote.
Estas peticiones ya han sido puestas en consideración del Fondo Adaptación que deberá evaluarlas para verificar su viabilidad.