Al pensar en ellos inmediatamente se asocian a diseños y estilos, no solo que sean tendencia sino que vayan acorde con sus figuras y que les brinde confort a la hora de desempeñar sus múltiples roles de madres, esposas y profesionales. Pero cuidado, esto no debe ser lo único que ellas deban mirar al momento de comprar o lucir sus zapatos.
Así como lo sugieren los expertos, tanto los tacones, las sandalias planas, plataformas, baletas o tennis, deben ser escogidos correctamente para un determinado tipo de pie, porque un zapato incorrecto le puede causar serios problemas de salud.
Conozca qué tener en cuenta para acertar al escoger unos zapatos y cómo utilizarlos correctamente.
Los menos recomendados
En una publicación del portal Bienestar180, la podóloga Jacqueline Sutera, especialista en cirugía, y el médico Neal Blitz, presidente Asociado de Ortopedia del Hospital de Bronx-Lebanon, explican cuáles son los peores zapatos que se pueden utilizar dependiendo del tipo de calzado:
Plataformas o cuñas: A pesar de que tienen una suela corrida, en algunos modelos existe una inclinación que ejerce presión sobre el pie haciendo que el cuerpo se haga hacia adelante, lo que puede causar hiperextensión, esguinces de tobillo, fractura en la parte media del pie y juanetes.
Tacones: En este tipo de zapatos hay que prestar una atención especial, porque el peso del cuerpo es apoyado en las puntas de los pies. Si el zapato no es adecuado puede generar presión y desequilibrio. Además, algunas mujeres tienen que doblar las rodillas y caderas hacia adelante para no caerse, lo cual puede lastimar su espalda y las piernas.
Zapatos deportivos: Aquellos que ofrecen un exceso de acojinamiento no permiten un correcto desenvolvimiento del pie. Además es muy importante que los utilice para la actividad diseñada y no para caminar, bailar o andar en bicicleta.
Tenis: Lo ideal es no comprar los que no proporcionan una adecuada absorción de impactos y amortiguación, por lo que causan inflamación, tendinitis, dolor en el talón y hasta fracturas.
Botines o botas largas con tacón: El daño de este zapato depende de la altura del tacón, porque el material protege al tobillo dándole firmeza y estabilidad. Sin embargo, los especialistas detallan que por cada centímetro de altura se incrementa la presión por el peso corporal en los pies, causando juanetes y dedos martillo.
