“Entonces qué...mi gente linda. Les habla ‘El Cabito’ para informarles que hoy voy a estar en el Teatro Zulima para que parrandiemos y ‘chimbiemos’”.
Con esta frase, el reconocido actor Róbinson Díaz invita a los cucuteños a su divertido espectáculo llamado ‘La fiesta del Cabo’, que, según el artista, los matará de la risa.
Díaz ya está listo en la ciudad con un fajo de billetes, su particular bigote y su característico y original sombrero, para encarnar a Milton ‘El Cabo’ Jiménez, ya conocido por cientos de colombianos cuando hizo su aparición en las producciones de televisión de ‘El cartel de los sapos’ y ‘El señor de los cielos’.
¿De qué trata ‘La fiesta del cabo’?
Alias ‘El Cabo’ ya no es el temido mafioso de estas dos series.
Ahora es un divertido personaje que se confronta a sí mismo, que se cansó de vivir de la ‘melcocha’, que quiere retirarse del ‘negocio’ y que busca la manera de integrarse a la legalidad.
Y lo mejor, lo hará en una sesión muy íntima con el público. Este personaje de ficción confesará durante su show todas sus debilidades y angustias, renegará de sus 30 años al margen de la Ley, y contará anécdotas y aspectos de su vida que no los conoce ni la DEA.
‘La fiesta del Cabo’, es la nueva apuesta del actor Róbinson Díaz que llega a Colombia, Centroamérica y Estados Unidos luego de casi 100 funciones en México, donde alrededor de 80.000 personas disfrutaron de una comedia que deja un mensaje muy claro: el delito no paga.
En resumen ‘El Cabo’ está cansado de huir de la Policía, la DEA, la Interpol, y hasta de su mujer, por eso le contará hoy a los asistentes a sus funciones la manera en que buscará salir bien librado.
‘El Cabo’ cataloga su show como una fiesta por considerarlo un ‘desorden’ de emociones, derroche y diversión.
En las dos horas que dura su espectáculo, Róbinson hará una conexión especial con sus seguidores y público.
‘La fiesta’, que se llevará a cabo en el Teatro Zulima, tendrá dos funciones. La primera a las 7:15 de la noche y la otra a las 9:30.
El actor contará en escena con la participación cómica de Alberto Barrero. La producción del espectáculo está a cargo de Patricia Grisales; la música es dirigida por Cristian Báez y los libretos fueron creados por César Betancour.
