jennifer.rincon@laopinion.com.co
Palito y bolita forman la ‘b’ de bebé, y bolita y palito la ‘d’ de dedo”, es la lección que le repite a diario Ana María a su hijo Camilo Andrés, de seis años, mientras le termina de alistar la maleta para llevarlo a clase.
Desde que el niño empezó a ver las consonantes en el colegio no logra diferenciar estas letras. Es así como su bebé es un ‘dedé’ y su dedo un ‘bebo’, lo que causa la burla de sus compañeros y el reiterativo deseo de Camilo Andrés de no volver a clase.
Esta patología conocida como disgrafía es común en los niños durante sus primeros años escolares.
Aunque la disgrafía, sustitución o inversión inconsciente de letras, palabras o sílabas, se puede detectar a temprana edad y tratar con la ayuda de especialistas, desde la casa y la escuela padres y profesores pueden ayudar a descubrir y superar estas falencias.
Sebastián Jiménez, sicólogo de la Universidad Javeriana de Cali y magíster en Neurosicología, señala que estas falencias gráficas y fonéticas no deben alarma a los papás, ya que es normal que aparezcan en los primeros años de adaptación escolar. Lo que no es normal es que continúen con el paso de los años.
“Después de los dos primeros años de escolaridad, entendidos como jardín y transición, debemos estar atentos a la evolución de nuestros hijos al pronunciar y escribir palabras básicas”, dijo Jiménez.
La omisión de consonantes, trasmutación de sílabas o sustitución de fonemas y grafemas son los primeros síntomas, por lo que el experto recomienda a los padres lleven un control de la evolución de sus hijos en estos aspectos, preguntándoles a diario a los maestros por los avances de sus hijos en escritura y pronunciación básica.
Los padres deben saber cómo son los trazos de sus hijos. Si sus letras son grandes o pequeñas, estéticas o amorfas.
“Reconocer los errores es un proceso difícil, pero el problema se agudiza si nos negamos a aceptar que nuestros hijos tienen algún problema”, indicó Jiménez.
De no detectarse y corregirse a tiempo estas patologías, el niño podrá desarrollar una mayor dificultad en los años posteriores que lo acompañarían de por vida.
Jiménez explicó que en las recientes pruebas de Estado se están detectando las dificultades para leer e interpretar tanto en los niños de primaria como en los de secundaria.
El sicólogo dijo que en las pruebas Pisa de noveno grado se detectó que entre el 30% y el 40% de los jóvenes se les dificulta la comprensión de un texto.
El acompañamiento de los padres en el proceso de lectura y escritura, y el cambio de las prácticas de evaluación en los colegios sería la mezcla ideal para combatir estos problemas de aprendizaje.
Sin embargo, Jiménez señaló que en el país es muy poco lo que se hace en el área de prevención e intervención de estas falencias en los niños, y recomendó a los padres apoyarse en estos procesos de sicólogos educativos y fonoaudiólogos.
Cuando estar alerta
Si el niño usa un lenguaje oral muy pobre, manifiesta dificultades para expresarse y comunicarse, afirma que ve borroso y que se cansa rápidamente cuando está leyendo, esté atento. Estos son los primeros síntomas de alerta.
Si con el pasar de los días, el pequeño interrumpe intempestivamente los hábitos de lectura, dice que no quiere volver al colegio porque el profesor lo regaña en público cuando lee en clase, debe acudir de inmediato a un especialista.
Los padres deben saber cómo son los trazos de sus hijos. Si sus letras son grandes o pequeñas, estéticas o amorfas; si escribe lentamente, con letras informes y desiguales, deja poco espacio entre letras, palabras o entre renglones.
Cómo prevenir y combatir los problemas de lecto-escritura
La lectura logográfica en los primeros años, aquella que combina textos con imágenes, es ideal para que los niños aprendan a leer con mayor facilidad.
Inculcar el hábito de la lectura desde la casas. El niño que ve a sus padres leer y escribir muy posiblemente se inclinará por estas prácticas.
Explíquele que su problema de lectura o escritura no debe apenarlo y que tiene el apoyo familiar.
Acompáñelo, anímelo. Póngale metas a corto plazo y felicítelo cuando alcance los logros propuestos.
Busque textos de lectura que lo motiven y diviertan, y evite decirle frases planas y reiterativas.
Explíquele que es importante que aprenda a escribir y a leer porque así puede expresarse con mayor facilidad y claridad.
Problemas de escritura
* Rotación: confundir una letra con otra gráficamente similar. Escribir b por d.
* Inversión: alteración del orden de las letras en sílabas. Escribir le por el.
* Omisión: supresión de una o varias letras al escribir. Estos errores pueden suceder solo en la lectura o en la escritura o viceversa. Leer o escribir tén por tren.
* Reiteración: repetición errónea de algunas consonantes dentro de una palabra. Leer o escribir ferrorrarril por ferrocarril.
* Trasposición: desplazamiento de una letra a otra. Escribir hemarno por hermano.
* Trasposición silábica: desplazamiento de una sílaba de un lugar a otro de la palabra. Escribir cocholate por chocolate.
* Escritura en el espejo: invertir la imagen gráfica de una letra, una palabra o un número. Apor por ropa.
