Los combates entre la insurgencia, al parecer del Epl, y la Fuerza Pública en El Tarra dejaron evidencias de que la guerra no para, en especial porque el Gobierno Nacional aún no incluye a este grupo armado en los diálogos para consolidar la paz.


Tiros en paredes y techos (fotos 2 y 3), y señales de que los tiros pudieron atravesar familias, parejas, o niños, en lugar de dejar impactos cerca a sus sonrientes fotografías (foto 4) exacerban el temor de los habitantes de el corregimiento Filo El Gringo y la vereda Kilómetro 77.
Allí, no solo quedaron inolvidables huellas, sino las mismas balas (foto 1), amenazas de desplazamiento, y presiones para salir de un territorio aún ajeno a la institucionalidad.
